PROYECTO DE INTRODUCCIÓN AL TAI-JITSU
Realizado en el año 2001 para la divulgación del Tai-Jitsu en las empresas

INTRODUCCIÓN
El Tai-Jitsu es una disciplina de origen Japonés, (Siglo XVI), asociada a la F.E.K. desde el año 1978. Su espíritu de Defensa Personal es una de sus características , aunque no su finalidad mas importante," La defensa personal no es el final, es el motivo". R. Hernaez (1993).

Su repertorio técnico hacen del Tai-Jitsu una actividad entretenida, amena, formativa y liberal. Con su práctica se desarrolla un amplio número de habilidades y destrezas físicas básicas, (esquivar, golpear, derribar, agarrar, levantar, empujar, traccionar, caer, inmovilizar, etc.) y también diferentes manifestaciones de las distintas capacidades físicas básicas, (fuerza, velocidad, resistencia y flexibilidad). El requerimiento que el Tai-Jitsu tiene de estas capacidades es alto y por consiguiente alto también el incremento alcanzado con su práctica. Se presta una especial atención al entrenamiento de las habilidades perceptivo-motrices favoreciendo la coordinación intra e intermuscular.

Todo ello hace del Tai-Jitsu una actividad física muy completa con una clara orientación hacia la Defensa Personal.

Uno de los objetivos prácticos es controlar o inmovilizar al oponente con el mínimo esfuerzo y en el menor espacio de tiempo, empleando para ello una técnica adecuada y proporcional al ataque recibido.

Las clases o sesiones de aprendizaje-entrenamiento está planificadas y programadas para llegar a adquirir el dominio de las diferentes técnicas, sintiéndolas y vivenciandolas de forma que surjan sin pensar en su estructura externa, siendo así capaces de aplicarlas en momento y forma adecuada, aprovechando las fuerzas propias y las del adversario.

Toda esta práctica se realiza a través de ejecuciones individuales y con compañero, organizado de forma que se evita en todo momento hacer y hacerse daño, muy en contra de la imagen que pueda dar a primera vista las diferentes Artes Marciales y Deportes de Lucha y Combate.

PROPUESTA
Realizar un curso de dos meses de duración con una estructuración y metodología que permitirá, a todos los participantes internarse en el Tai-Jitsu de forma metódica y gradual y con los conocimientos de los principios básicos físicos y biomecánicos que sustentan estas técnicas y este trabajo.

Se trabajarán los contenidos básicos y aplicaciones prácticas del Tai-Jitsu a las situaciones de Defensa Personal.

OBJETIVOS
- Dar a conocer los antecedentes históricos, Espíritu Budo y características de las Artes Marciales en general y del Tai-Jitsu en particular.

- Conocer y dominar las diferentes técnicas que se impartan, hasta completar el curso.

- Conocer la evolución en la enseñanza de las caídas de Tai-Jitsu y sus principios pedagógicos:
. Protector; preserva la integridad.
. Psicológico; el que sabe caer no tiene miedo a ser proyectado.
. Filosófico; la caída no es una derrota sino un medio para seguir aprendiendo.

- Conocer los principios físicos y mecánicos que sostentan el movimiento óptimo de cada grupo técnico. (Proyecciones, luxaciones, estrangulaciones, inmovilizaciones, etc.)

- Conocer su progresión didáctica y pedagógica más aconsejable.

- Trabajar las técnicas de Tai-Jitsu en aplicación y desarrollar desde una perspectiva de Tareas Abiertas los mecanismos de adaptación y ajuste necesarios para dicha aplicación.

JUSTIFICACIÓN
La realización de este curso se justifica en base a los siguientes criterios:
- Por su riqueza motriz, entendida como la utilización de la mayoría de patrones de movimiento, segmentos corporales, variedad de capacidades condicionantes, etc.
- Por la existencia de competición deportiva de alta exigencia técnica , estratégica y táctica.
- Por su aportación para canalizar la agresividad.
- Por ser una actividad para practicantes de ambos sexos.
- Por que implica bajo riesgo físico de lesiones, pues las técnicas de percusión solo se marcan y las luxaciones se realizan con una presión mínima con la cual el adversario abandona dando una palmada en el suelo o sobre su propio cuerpo.
- Por la utilidad del Tai-Jitsu para dar a conocer las distintas formas de lucha y combate, sus características, sus diferencias y sus reglamentos.
- Por poseer unos principios de organización transferibles a otras actividades.
- El Tai-Jitsu aporta un trabajo multilateral para la formación de las habilidades básicas y especificas de los deportes de lucha y combate en general, aumentando el repertorio y la practica motriz.
- Por su gran valor educativo en el desarrollo de los mecanismos perceptivo (utiliza todos los sistemas: auditivo, visual, táctil y kinestésico), de toma decisión y el mecanismo de la ejecución ya que se trata de un deporte complejo de regulación externa en el que se deben de tomar decisiones rápidamente escogiendo la respuesta adecuada entre un repertorio muy amplio de posibilidades.
- Porque la lucha o la pelea es un juego simple surgido de forma espontanea. Es algo innato en los seres humanos y en los animales y representa una fuente de experiencias inagotable y muy enriquecedora.
- Por la riqueza motriz de su repertorio de contenidos técnicos: golpes con miembros superiores e inferiores, proyecciones, luxaciones, inmovilizaciones, estrangulaciones, etc.
- Porque favorece las relaciones interpersonales, promoviendo la cortesía, el respeto profundo hacia el adversario que lejos de ser un enemigo representa la posibilidad de aprender con su ayuda convirtiéndose en un compañero. Esto favorece la solidaridad, la participación y la cooperación con el oponente al implicarse en su propio aprendizaje.
- Por ser una práctica divertida y nueva para todos que, al partir con idénticas posibilidades, pueden participar y divertirse por igual.
- Porque desarrolla la inteligencia práctica para resolver los problemas que genera el duelo inter-individual. El fundamento es muy simple: aprovechar la fuerza del adversario y optimizar la propia.
- Porque desarrolla habilidades y destrezas que no desarrollan otros deportes.
- Mejora las diferentes manifestaciones de las cualidades físicas básicas y por tanto la condición física y la salud.
- En definitiva, se pretende con este curso de Tai-Jitsu contribuir manifiestamente a construir y mejorar un modelo físico de conjunto.

RESUMEN TÉCNICO
· Precio por persona: -
· Duración: Dos meses
· Días: 2 días/semana (Lunes y Jueves).
· Lugar: -
· Prendas para la práctica: Atuendo deportivo sin calzado.

DESARROLLO DE LAS CLASES
Se comenzará con un calentamiento suave relacionado con las técnicas que se van a desarrollar a lo largo del entrenamiento. Cuenta como elementos básicos la carrera continua, el calentamiento de todas y cada una de las articulaciones y la flexibilidad. El calentamiento es fundamental para evitar lesiones, por lo que se convierte en una rutina necesaria en cada entrenamiento.

Una vez terminado el calentamiento, se comienza con ejercicios individuales, ejecutados al aire, para lo cual nos distribuimos en filas. Sin dejar que estos ejercicios se prolonguen excesivamente, se pasa a los ejercicios por parejas, en los que se ejecutan las técnicas aplicándolas con un compañero.

Para finalizar la clase y dependiendo del ánimo de los alumnos realizaremos un juego u otra actividad distendida.

Tendremos en cuenta que se trata de un grupo que no está habituado a determinados ejercicios, por ello la intensidad de este curso no será alta. Con esto no pretendo que renuncien a la práctica del Tai-Jitsu. Todo lo contrario. Es el Tai-Jitsu un Arte Marcial que pretende la efectividad de cara a la defensa personal, por ello cada practicante ha de adecuar las distintas técnicas a sus características físicas: la efectividad de una patada puede ser la misma a la altura de la cara que a la altura de la rodilla. Está claro que si el deportista es poco flexible, por las circunstancias que sean, debe adecuar la técnica a su propia habilidad sin por ello perder efectividad. Es en este punto donde se encuentra una gran ventaja en la práctica del Tai-Jitsu, ya que tiene un amplísimo campo de técnicas, que se pueden adaptar tanto a un deportista habitual como a otro que sea principiante en el Tai-Jitsu.

Terminado el calentamiento, se pasa ya a lo que es el Tai-Jitsu propiamente, a las técnicas. Anteriormente he dicho que el Tai-Jitsu nos proporciona un amplio abanico de técnicas, desde ataques de puños, piernas, codos, blocajes, etc. hasta técnicas contra agarres, culminando con luxaciones, proyecciones, estrangulaciones o técnicas de inmovilización propias de la defensa personal.

De todas estas técnicas algunas se pueden practicar al aire, como son las técnicas de atemi (golpe), posiciones, defensas, caídas, guardias, etc.. Conviene comenzar con estas técnicas para pasar luego a ejecutarlas ante un ataque de un compañero. Las técnicas de luxación, proyección, estrangulación y demás, se ejecutan por parejas para su mejor aprendizaje.

La clase sigue un ritmo ascendente, así, después de la práctica de las distintas técnicas, es normal proceder a la ejecución de las técnicas a ritmo vivo, así como ejercicios de potencia y resistencia (flexiones, abdominales, lumbares, etc.), para culminar el entrenamiento con ejercicios de flexibilidad y relajación. Nunca es bueno acabar un entrenamiento exhausto, sin fuerzas.

Así como la hora de entrenamiento sigue un ritmo ascendente, también distribuimos la intensidad del entrenamiento entre los distintas días de la semana. Si pensamos en un plan de entrenamiento de tres días a la semana, el primero lo dedicamos a una toma de contacto y con una intensidad media, que irá subiendo a lo largo de los días de clase. (Es aconsejable acostumbrar el cuerpo a un ritmo fijo de ejercicio).

Así doy por terminado el aspecto físico de lo que es un entrenamiento de Tai-Jitsu. Me gustaría ahora hacer hincapié en un aspecto que me parece importante: el ambiente que hay que mantener durante la clase. Un ambiente demasiado rígido no siempre es entendido por los alumnos, por otra parte, una tolerancia excesiva tampoco es aconsejable, pues conlleva una falta de seriedad que repercute en el aprendizaje y en el interés del alumno por el deporte que está practicando.

Con esta explicación, extensa aunque superficial, he intentado mostrar a grandes rasgos cómo desarrollaremos las clases de Tai-Jitsu en este curso.

Es un ambiente distendido que, combinado con la intensidad, variedad y eficacia de las técnicas y con el respeto por el profesor y los demás compañeros producen unos óptimos resultados: interés por la asistencia a clase, interés por el aprendizaje.

Lo anteriormente dicho me lleva directamente a tratar el tema de los fines que se persiguen con el Tai-Jitsu, o mejor sería decir, los fines que yo persigo con el Tai-Jitsu, a modo de ejemplo de lo que puede suponer para otros practicantes o incluso para quienes no lo practican pero que les gustaría hacerlo; es una arte marcial en el que día a día vas aprendiendo algo nuevo y vas perfeccionando lo aprendido. También es para mí una forma de convivencia con los demás compañeros a lo cual ayuda el ambiente distendido (pero serio) al que antes he aludido. También me enseña la constancia; con frecuencia nos encontramos con gente que el primer día quiere dominar las técnicas que se le enseñan y al no conseguirlo llega a la desesperación. Constancia y paciencia es lo que yo aconsejaría, frente a la impaciencia y a la obsesión por conseguir resultados rápidos.

Si bien el aspecto deportivo es muy importante, no hay que olvidar que es un Arte Marcial cuya finalidad es la defensa personal. Desde este punto de vista, el Tai-Jitsu ofrece numerosas técnicas que, sin grandes complicaciones, son efectivas de cara a su aplicación en un momento de apuro. Y a la vez es una vía para la formación de individuos como personas.

Todo esto es lo que desde mi punto de vista, se puede conseguir con la práctica del Tai-Jitsu y sus entrenamientos.

NUNCA ES TARDE PARA EMPEZAR

Joaquín Muñiz González.
Director Nacional de Tai-Jitsu
Federación Española de Karate